• Arturo F. Maldonado

Voluntario y trabajo para ODS 3

Juan, de 27 años, trabaja en Neuquén. Realizó su intercambio en febrero de 2020 en Bucaramanga, Colombia.


El interés por el programa de AIESEC surgió a raíz de que había tenido la oportunidad de participar en la organización y ya conocía, de algún modo, la manera de desarrollar un intercambio. Es por eso que la decisión final favoreció a vivir una experiencia inolvidable.


Elegir Colombia fue una decisión no tan sencilla para él, ya que se presentan muchas oportunidades en diferentes países. Sin embargo, apuntó directamente a proyectos orientados a lo que él hace: la enfermería.

En Colombia se decide por una experiencia enfocada en el ODS 3, el cual busca alcanzar la buena salud para el desarrollo sostenible y el bienestar.


La fundación de la que formó parte trabaja con chicos que están con enfermedades catastróficas y, debido a ellas, no pueden asistir a la escuela.

La idea principalmente fue acompañar, y de cierto modo, trabajar con nenes que tienen un panorama complejo.

Lo que más atractivo resultó del tomar la experiencia fue el cambio que representaba para él: el formar parte de un proyecto con niños y no con adultos. Y, obviamente, la complejidad que representan las situaciones en las que se vive allí.


Las dudas:

Al inicio; antes de viajar, las preocupaciones eran muchas. Sencillamente, el trabajar en áreas en las cuales no había estado y el miedo a ligar emociones con las situaciones tan duras que se viven en ciertos sitios, desprendían una cierta ansiedad por cómo afrontar la experiencia.

Por otro lado, siempre existen las clásicas dudas de dónde quedarse, no conocer el lugar, etc. Aunque, las mayores inquietudes eran los retos que el proyecto implicaba.



Vivir en Bucaramanga:


El día a día en Bucaramanga comenzaba desde temprano para llegar a instituciones hospitalarias y poder acompañar a los niños que se encontraban ahí. En el hospital, se preparaban actividades y visitas para poder transmitir alegría, compañía y en general el calor para vivir momentos en situaciones tan difíciles. Todo finaliza a la hora de la comida.

Por la tarde noche, casi siempre, había actividades con AIESEC y también, a veces, se ayudaba a dar clases en inglés. De vez en cuando, salían y hacían actividades recreativas.

En los fines de semana, también se realizaban viajes y se tenía la oportunidad de conocer varios lugares cercanos de Colombia.





Estar fuera te lleva a valorar, entender y, sobre todo, darte cuenta de las distintas realidades. Sin duda alguna, es muy importante saber los privilegios que tenemos y con esto ayudar a los demás. Siempre hacer cosas diferentes a lo diario te hace crecer como persona y como ciudadano del mundo. Nunca es mal momento para aportar y ayudar al crecimiento.


Para Juan un punto muy importante es la cara con la que afrontas las situaciones.


Conoce más en el Podcast de AIESEC en Argentina.


96 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo